11 de feb. de 2008

EL PUNTO


PAUL KLEE



El punto es un concepto abstracto, difícil de definir. Desde el lenguaje plástico decimos que es el más elemental de los signos y con una simple marca realizada por un lápiz o con el toque de un pincel podemos realizar un punto en una obra.


El punto es la unidad mínima de información visual, y está caracterizado por su forma (generalmente circular, pero también puede ser rectangular, como ocurre en los monitores, triangular o una mancha sin forma definida), por su tamaño, por su color y por la ubicación que tenga dentro de la composición.




El punto como principio estructurador del espacio




Con un solo punto comenzamos a estructurar, de una forma elemental, el espacio. Por su ubicación en el espacio originaremos tensiones que producirán sensaciones

diversas en el espectador.


Un punto ubicado en el centro de una plano capta nuestra atención, los espacios que envuelven al punto son equivalentes generando una sensación de equilibrio.


Un punto ubicado en un extremo genera áreas vacías desiguales provocando una de cierta inestabilidad perceptual. La sensación es de fuga generando una idea de movimiento.


Dos puntos situados en el plano nos llevan a imaginar una tensión en línea recta, ascendente o descendente, vertical u horizontal.


Tres puntos en un plano nos inducen a imaginar una forma, en este caso triangular.

Los puntos aislados son poco usados en el diseño web. Sin embargo, las sucesiones de puntos próximos son un buen elemento para dirigir la atención del visitante, para guiar su mirada a una zona concreta, para establecer relaciones entre elementos o para separar zonas de la página.



Helles Bild-1913- W. Kandinsky



El punto como elemento organizador de formas.



Al utilizar muchos puntos se pueden realizar diversas composiciones. Las posibilidades de generar distintas formas es incalculable, además se pueden combinar puntos de diferente tamaño, forma y color. Un ejercicio interesante para apreciar es cuando se combinan franjas de puntos verticales, horizontales, diagonales y/o cuando se realizan ondulaciones, cruces, concentraciones, dispersiones, etc.










En realidad cualquier imagen puede descomponerse en puntos, tan solo imaginemos como se conformaría una figura con puntos sin utilizar líneas ni planos.




Un claro ejemplo lo han dado los artistas del divisionismo o puntillismo al realizar un estilo pictórico que combina pequeños puntos de color puro en el lienzo, representando con ellos diferentes formas.
Al contemplar la obra el ojo del espectador combina en su retina los puntos, reconstruyendo las formas y el color de los objetos. Esta mezcla del color se la conoce como mezcla óptica.



Domingo por la tarde en la Isla de La Gran Jatte
G. Seurat